15 septiembre 2007

PUEBLOS DEL POQUEIRA

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Plano del recorrido
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Y para despedirnos, bajo ese último vistazo, nos acercamos hasta este excelente mirador ubicado a la entrada de Capileira. Al fondo vemos su Iglesia y los elementos constructivos comentados: terraos, launa y chimeneas característicos
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De vuelta a Capileira y punto final del recorrido.
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Y aquí tenemos a la luminosa y esbelta Capileira como perla incrustada en el paisaje
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Y ya de regreso, tramo de la vereda desde Bubión a Capileira que discurre junto a la Carretera, ascendiendo casi paralela a ella por el margen izquierdo
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Bueno, como nos sabía a poco que lo iniciamos un poco. Vista de Pampaneira desde el Sendero Local hacia la Atalaya, al otro lado del Barranco del Poqueira.
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Señal de Bienvenida a la entrada de Pampaneira, junto a la carretera de ascenso. Debajo de éste y a la izquierda está el panel informativo del Sendero Local ( colores blanco y verde) que asciende hasta la Atalaya. A la derecha y hacia arriba, el inicio del tramo del GR-7 que asciende por ella y que nos lleva de vuelta primero a Bubión y después, por la vereda junto a la carretera, hasta Capileira...
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Ejemplo de esos rincones favoritos por la dulce y bella Pampaneira. Belleza que por aquí se ve, se oye y se respira!
* Fuente de San Antonio * "La Chumpaneira". Quien bebe de sus aguas dicen que de la soltería despega de inmediato !
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Ejemplo de "telar" activo y que por aquí nunca cierran "por vacaciones" ni en agosto ni en septiembre. Artesanía pura y dura!
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Y por sus calles embrujadas, que nos dimos ese gustazo de saborear, pateándonos, sus rincones y alma !
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Balcones y más balcones demuestran el desnivel aprovechado para sus construcciones. Aquí vemos ya la Iglesia de Pampaneira
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Y con estas vistas por el interior casi de sus casas atrás quedó Bubión, tan real como mágica.
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Ya tenemos a Pampaneira a nuestro alcance
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Tramo del mismo por el que se pasa por un pequeño "bosquete" de robles y encinas. Al fondo una columna de guiris en sentido contrario.
Good mornig para ser más exactos!
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Y como la ley de la circulación manda: debidamente señalizado en tiempo y forma
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Desde el costado izquierdo de la misma, junto al Lavadero y Fuente de la Hondera, parte el sendero (tramo del GR-7 y antiguo Camino Real ) que nos desciende ahora hasta Pampaneira
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Ya tenemos a Bubión en el punto de recibimiento, pasado el Polideportivo.
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Historia y castaños, por aquí también pasaron...
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Y para quien no tenga vértigo poder asomarse a uno de estos "balcones" sin baranda y prohibidos totalmente para menores...!
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Puente del Molino o de la Higuerilla que nos pasa de nuevo a la otra vertiente del Barranco con dirección a Bubión
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Desde esta otra vertiente del Barranco del Poqueira disfrutamos de un excelente mirador natural de sus pueblos.
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Magnífico ejemplar de Morera (Morus nigra), base y sustento del antiguo negocio y comercio de la seda.
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Giro que damos aquí al sendero hacia la izquierda. A la derecha continua el del Sulayr - GR-240 - con dirección hacia la Atalaya y Puente Palo.
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Al poco, si miramos hacia atrás, podemos ver al "Rey" Mulhacén, allí con su grandiosa loma y capa hoy en forma de nubes
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Y así rugían...! (Subiendo el volumen del recuerdo, claro...)
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hasta bajar al Puente Chiscar sobre el que nos encontramos, con las aguas del río Poqueira rugiendo bajo nuestros pies
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Paso obligado y más que agradecido por donde discurre el sendero...
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El fruto del castaño (Castanea sativa) ya preparándose para su abertura y ópera prima del otoño
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No es la selva virgen ! Son helechos en abundancia y que por aquí, por esta cara del Barranco del Poqueira, verdean incluso en el verano
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Fruto de la Zarza ( Rubus ulmifolius Schott ). Zarzamora a la vista y a gusto del consumidor como reclamo!
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Bajamos por este frondoso sendero, acompañados por el agradable sonido del agua que corre por las acequias
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Inicio de la ruta que parte al alimón junto al panel informativo del Sulayr-GR240- que va a Puente Palo, pasando primero por la Atalaya
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Observando antes detalles como estos; y con los ojos bien abiertos miramos cielo y piso de piedra de vez en cuando, por si a caso al final lo vemos todo negro
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Bajamos hasta la parte baja de Capileira...
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Inicio del recorrido por las Calles de Capileira


PUEBLOS DEL POQUEIRA

Realizamos hoy este atractivo e interesante recorrido, de gran valor paisajístico, por uno de los más hermosos y profundos barrancos de la Alpujarra granadina. Concretamente el que trascurre por la vertiente Sur de Sierra Nevada y recorre los tres pueblos del Barranco del Poqueira. Municipios que han sabido conservar eficazmente la heredada arquitectura morisca de toda esta comarca tan llena de vida, de historia y de magia: Capileira, Bubión y Pampaneira. Permitiendo contemplar, a la vez que nos deleitamos con el paisaje, sus usos, costumbres, aquí tan arraigadas como envolventes en esta naturaleza tan peculiar que les rodea. Todo bajo esa obra tan grandiosa y natural que el río Poqueira ha logrado tallar a base de tiempo y a golpe de aguas abajo. Río que se forma en la zona de La Cebadilla con la confluencia de los ríos Toril y Naute que a su vez se han originado por la confluencia de múltiples arroyos procedentes del Mulhacén y Veleta; tras unirse al Trevélez y después ambos hermanados con el Cádiar, forman el Río Grande o de Órgiva, regalando sus aguas más adelante al Guadalfeo, en la llamada Junta de los Ríos, para descansar por fin en el Mediterráneo.
Iniciamos pues el recorrido en la población de Capileira (1.432 m.a.) y eterna rival en altura con la de Trevélez por la disputa de “pueblo más alto de España” y que ostenta esta última, en la que pernoctamos la noche del viernes 14 y día que llegamos, con la idea de realizar, por hoy, la subida a Siete Lagunas y alcanzar desde allí la cumbre de la grandiosa dama La Alcazaba. Pero debido a las malas condiciones meteorológicas, estábamos en alerta naranja en casi toda la provincia de Granada, nos hicieron desistir de nuestro empeño. Así que observando las altas cumbres totalmente tapadas cambiamos aquella por esta otra más corta, prudente y a mano. Con el gris añadido de que el servicio de lanzaderas que te acerca hasta el Alto del Chorrillo estaba totalmente “pillado” (dejo los teléfonos al final como "datos de interés" para todo aquel que esté interesado pueda realizar las reservas por anticipado)
Así que, ya puestos el punto en marcha, salimos hoy temprano, como he dicho desde Capileira, bajando por entre sus empinadas calles, que cada vez que te adentras en ellas es como si algo nuevo te contaran; insinuándote al oído y a la vista esa belleza que por aquí se huele, se respira y se te regala.
Vamos observando pues, mientras caminamos, sus hermosos rincones, sus entrantes y salientes, sus adornos florales, multitud de hornacinas que dan cobijo a ese fervor popular heredado de las familias castellanas, extremeñas, gallegas (aquí se dice que fueron 16 las gallegas que la ocuparon hacia el año 1.572 tras la expulsión de los partidarios de Aben Humeya). Todo bajo sus estrechas calles desiguales, reclamo para la vista y los pasos, y marchando entre un piso irregular que hace que de vez en cuando tengas que mirar forzosamente hacia abajo y descender la mirada del cielo.
Y para allá que nos encaminamos; para bajar hasta el Puente Chiscar, al que se accede por dos caminos diferentes. El que nosotros tomamos, bajando hasta las últimas casas de la parte baja del pueblo o el que parte desde las eras de Aldeire.
Los dos nos conducen al Puente Chiscar, que una vez cruzado te pasa a la otra vertiente del Baranco del Poqueira, la de la derecha según el sentido descendente de las aguas.
El trazado discurre por un agradable sendero con dirección Sur, entre antiguos bancales y que en sus primeros pasos no es otro que el Sulayr, GR-240, y que asciende en unos 10,5 km. de recorrido, desde esta población hasta el Paraje de Puente Palo, abandonándolo nosotros a nuestra derecha en el punto de señalización indicado.
Al poco cruzamos el Barranco de Haza Redonda entre hermosos y grandiosos ejemplares de castaños y la vegetación propia de esta zona tan privilegiada salpicada también de quercíneas como el roble melojo y el quejigo, y que a pesar de estar orientada a la solana se conserva tan fresca y húmeda como ella sola.
Antes de llegar al Barranco denominado de las Rosas el camino empieza a subir sin prisa pero sin pausa para cruzar dicho barranco en medio de un bosquecillo en donde abundan las rascaviejas (Adenocarpus decorticans). Delante de nuestros ojos tenemos un excelente mirador natural hacia los Pueblos del Poqueira con sus inmaculadas casas coronadas por los terraos grises y escalonadas por su ladera. Al fondo, tenemos la Contraviesa y la Sierra de Lújar como muralla y resguardo de esta fortaleza. Si miramos hacia atrás podemos observar toda la cuenca alta del río Poqueira con el Rey Mulhacén mostrándonos su enorme “capa”, hoy casi tapada, de ese trono que por esta vertiente tiene por grandiosa loma.
Ahora comenzamos a descender suavemente por entre un pequeño bosquete de robles (Quercus pyrenaica) para volver a cruzar el río Poqueira nuevamente ahora por el Puente llamado de la Higuerilla, habiendo dejado atrás un ejemplo típico de sus cortijos junto a su era empedrada, antaño llena seguramente de vida, sudores y ánimos. Puente que se le denomina también del Molino por encontrarse efectivamente junto a las ruinas de un antiguo molino.
Naturalmente ahora la senda asciende por la otra vertiente del grandioso Barranco del Poqueira haciéndolo también entre bancales y atravesando varios pequeños barrancos adornados de álamos y de ese frescor del que se te impregna hasta el alma. Al final, pasado el polideportivo, llegamos a la localidad de Bubión tan campantes como anchos.
Como es lógico nos introducimos en esta bonita población por entre sus calles, visitando la Plaza de la Iglesia, bebiendo de sus innumerables pilares y fuentes antes de continuar con nuestro camino. Destacamos aquí el edificio de la Iglesia, cuya torre fue castillo y sirvió de baluarte a los partidarios de Aben-Humeya
Del costado izquierdo de su Iglesia, junto al Lavadero y Fuente de la Hondera, parte el sendero debidamente señalizado hacia Pampaneira, nuestro próximo destino. Y lo hacemos por este tramo de gran recorrido (señalizado en sus colores blanco y rojo) que no es otro que el GR-7, marcando el tiempo y su forma en la tablilla de madera: " A Pampaneira 30' " y que une estas dos poblaciones.
Llegados y aterrizados materialmente sobre Pampaneira, por este sendero que después tomaríamos para la vuelta y que describo brevemente más adelante, y una vez realizada la visita obligada y relajante por sus callejuelas, buscando esos rincones que enamoran primero a la vista y después el recuerdo de la historia, observando el exquisito adorno que sus habitantes hacen de balcones, puertas y terrazas con macetas de todo tipo de flores, constatamos nuevamente la imagen fiel de sus construcciones. Casas sin ningún tipo de revoco y encaladas. Piedra sobre piedra, vigas de castaño, terrao, launa y blancas chimeneas, casi cilíndricas y coronadas por su característico sombrerete circular; observando además el bullicio turístico que por estas pequeñas callejuelas es muchedumbre.
Como el recorrido nos sabía a poco, antes de volver a Bubión, como extra y añadido fuera del itinerario, nos dimos "una pequeña vuelta" bajando de nuevo hasta el río Poqueira, haciéndolo por parte del trazado del sendero local que arranca muy próximo a la Hidroeléctrica, marcado en blanco y verde, y que asciende, cruzando de nuevo el Barranco de Poqueira, hasta la Atalaya. Y media vuelta hasta donde tuvimos ganas con esa merecida y recompensa en forma de panorámica !
Proseguimos con nuestro camino, regresando de nuevo hasta Pampaneira y acercándonos hasta la Plaza de la Iglesia, junto a la Fuente de San Antonio - "La Chumpaneira" -, subimos por la empinada calle que queda a su izquierda según la vemos de frente, pasando después junto a un lavadero público, nos encaramamos hasta la parte alta del pueblo en la Calle Príncipe, sobre las últimas casas del pueblo. Balcón y azotea de esta maravillosa villa sobre la altura que gozamos teniendo a nuestros pies a casi toda Pampaneira junta.
De nuevo observamos la arquitectura típica de estos pueblos. Casas escalonadas aprovechando el desnivel del terreno con su contraste del blanco con el gris de sus terraos. Encima de ellos la launa. Material con el que se cubre, impermeabilizándolas con esa mezcla de arcilla magnésica, de color gris azulado, proveniente de la descomposición de las pizarras arcillosas, y que trabajada con agua forma como una especie de cemento impermeable y aislante, transmitiéndole esa propiedad tan popularmente aprovechada y expandida por sus habitantes. Alpujarreños de carne y hueso que viven de este pasado en forma de legado y regalo convirtiendo lo cotidiano en su arquitectura de la vida, pero que como el resto de mortales sobreviven al futuro y con todas sus consecuencias.
Así que, de nuevo, por este antiguo camino real y tramo del GR-7, que asciende suavemente entre bancales de cultivo escalonados en la ladera, y apuntando la vista hacia Bubión nos dirigimos hacia ella. Pero mientras tanto, nos deleitamos con este paisaje agrario tan característico y que atravesamos todo salpicado por frutales, acompañados de árboles tan llamativos y aquí abundantes como el castaño (Castanea sativa), moral (Morus nigra), nogal (Juglans regia), rodeado de acequias por donde viven junto a su trazado ejemplares de chopos, sauces, fresnos (especialmente en sus últimos metros) y generalmente acompañados de una masa espinosa de zarzas, escaramujos, agracejos y majuelos.
Decir sobre el moral que van quedando cada día menos ejemplares y que en el pasado fue la base y sustento de la gran industria de la seda que por aquí florecía y a la vez fue comercializada por sus pobladores, los moriscos. Sustituyendo la vegetación natural con la que se encontraron por cultivos en terraza a los que dotaron con la compleja red de acequias. Comprobando y demostrado que esas sí que se han conservado hasta la fecha; alimentando y refrescando este paisaje, convirtiéndolo incluso en ecosistema.
De vuelta ya a Bubión, tras unos tres cuartos de hora de subida, por este tramo del antiguo camino real y del GR-7 actual, llegamos nuevamente a las casas del Barrio Hondo de Bubión. Atravesamos Bubión y ya sólo es tomar el camino hasta Capileira que va por debajo justo de la carretera y casi paralelo a ella, pasando junto a algunos cortijo rehabilitados. Atravesando bancales cultivados, destacando la abundancia de perales (Pyrus communis), manzanos (Malus malus), cerezos (Prunus avium) y melocotoneros (Prunus persica). Tras unos 2 km. de suave subida llegamos a Capileira.
Punto y final de esta hermosa y corta caminata que dado su fácil trazado y diseño permite comenzarla en cualquiera de los tres pueblos visitados, invirtiendo claro el sentido de la marcha. Marcada, cómo no, por los colores blanco, azul y verde, curso y entresijos del río Poqueira, el rugir de sus aguas que salvan cataratas y enormes peñascos, vegetación, y cultivos tradicionales regados por innumerables acequias que dan frescura y vida allí por donde pasan. En donde el aire frío y fresco proveniente de las alturas de Sierra Nevada se funde con el cálido del Mediterráneo.
En definitiva, un recorrido para introducirnos en un paisaje que sirve de reclamo para el viajero. Pueblos que aparecen de repente y desaparecen a la vista pero que al acercarnos nos atrapan, nos enredan en su historia, nos impregnan de nostalgia al marcharnos. Como si algo se nos arrebatara ya de nosotros mismos. Pueblos que, y no en vano, están recibiendo premio tras premio por su esmero, responsabilidad y acierto en la conservación de su belleza y entorno.
Allá arriba, en donde sus gentes encienden sus casas, blanco tras el verde, azul a corazón abierto. En donde este mundo se alza en forma de pueblos iluminados y resplandecientes, como perlas incrustadas en este paisaje tan exótico como práctico. Tan real como misterioso.
El regreso lo aprovecharíamos para visitar las localidades de Soportújar y Cáñar. Poblaciones también, tan granadinas y alpujarreñas, no tan turísticas (al bullicio y comercio me refiero) como estas tres anteriores, pero en definitiva paraísos escondidos, a los que por su belleza tan natural y cercana se les debe añadir, por afectivo y efectivo, ese abrazo tan obligado.
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-Accesos: Granada. Tramo de la "Semi-Autovía" Granada-Motril (A-44). Salida para tomar la Carretera A-348 de Lanjarón. Girar a la izquierda en el cruce ya del municipio de Órgiva, y antes de llegar a esta localidad, para tomar la carretera de las Alpujarras- GR-4132 - (Órgiva-Trevélez). Pasado Pampaneira, giro a la izquierda en el cruce frente a gasolinera, para ascender por la carretera que va desde Bubión hasta Capileira.
-Itinerario: Capileira, Barranco Poqueira, Puente Chiscar, Tramo del Sendero Sulayr GR-240, Barranco de Haza Redonda, Barranco de las Rosas, Puente del Molino, Polideportivo de Bubión, Bubión, Tramo del GR-7 y antiguo Camino Real que desciende hasta Pampaneira, Pampaneria. Subida por este mismo sendero de nuevo hasta Bubión, Sendero paralelo a la Carretera de Bubión a Capileira, Capileira.
-Tipo de itinerario: Sendero circular de media montaña debidamente señalizado.
- Tiempo empleado: 4 horas
- Longitud recorrida: 11'4 km. aprox.
- Desnivel: 377 m. (entre los 1.432 de Capileira y los 1.055 de Pampaneira)
- Dificultad: Media-Baja
-Número de participantes: 2
- Periodo recomendado: Todo el año, pero especialmente en primavera y otoño.
- Agua: en multitud de fuentes y pilares de los tres pueblos visitados.
-Datos de interés: Teléfonos del Servicio de Interpretación de las Altas Cumbres de Sierra Nevada, Información y Reservas para el servicio de lanzaderas Capileira-Alto del Chorrillo y/o viceversa: 686 41 45 76 y 958 76 34 86. Teléfonos del Refugio Poqueira: 958 343 349 /958 064 111

09 septiembre 2007

LINILLOS Y PEÑÓN BERMEJO

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De vuelta a los coches, y para casa! Eso sí, con la parada antes obligada y de refresco para los "motores" que se acaban de poner en marcha. Y ya, cualquiera nos para! Para todos...Feliz inicio de temporada!!!

Y aquí estaba...saliéndonos al encuentro el Carril que asciende desde el Cortijo de Carialfaquí (la vereda lo intercepta por el margen izquierdo) Y ya, todo seguido y...
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Un último esfuerzo! Subida nada complicada por la Cuesta Faterial, para terminar sobre la pista forestal que ya tenemos sobre nuestras cabezas
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A la derecha del cortafuegos, el sendero que tomamos en ascenso y que el gran pino guía nos señala con su sombra
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Fuente Prieta. Eso sí, el paraje un poco apretado por el descuido y abandono de lo nuestro
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Ahora era la hora de la zarzamora y de echarnos ese sabroso fruto silvestre a la boca!
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Agua a la vista y Arroyo Bermejo que salvamos ! El perro de Rafa, el único que se lanzó "al ruedo" y disfrutó como un enano. Al fondo se vislumbra ya el Cortijo de Carialfaquí.
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Y por aquí andamos... encarrilados hacia el Cortijo de Carialfaquí por este camino de contrastes

Giro que damos ahora para descender hasta el Cortijo de Carialfaquí. Aquí observamos desde otro ángulo al "Jorobado" y el frondoso pinar que atravesamos.
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Cortijo de la Higuera en ruina total para el Catastro de Hacienda!
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Breve descansillo sobre la vaguada que tomamos a continuación. Menos mal que el " nublaillo" también en algo nos tapaba y que no había cazadores a la redonda!
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Vereda que desciende ahora acercándonos hasta el Collado de San Agustín, junto a la base del Peñón de la Mata
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Atrás queda el Peñon del Jorobado y el Calar de Haza Santa; a nuestros pies, todo el camino andado
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...con la panorámica que observamos desde el mismo. A la izquierda, el Peñón de la Higuera y que rodeamos por su cara más soleada, dejando la cumbre a la derecha.
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Divisoria de vertientes de la Sierra de Cogollos . Aquí, sobre un promontorio en el Collado de Hoyos de Justicia y...
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Sobre el Collado de Linillos observamos una ámplia panorámica del Calar de Haza Santa y del Barranco Bermejo

Al poco, nos encontramos de frente con el Cortijo Linillos, y que nosotros dejamos a nuestra derecha. Al fondo tenemos el Calar de Haza Santa
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Pista que abandonamos girando a la izquierda por este sendero debidamente señalizado y que pasa junto a la Acequia de Fardes
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Punto en donde dejamos estacionados los vehículos (carril de descenso hacia el Cortijo de Carialfaquí), sobre el cruce de la pista principal que lleva hacia las Mimbres y que nosotros continuamos, ya andando
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Como estos coloridos ejemplares que encontramos en sus alrededores de Don Pedros, Don Diego de noche o Bella de noche (Mirabilis jalapa) y que se sumaron al recreo de la vista
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Agua de Fuente Grande que nos sirvió de contrastre y de primeros pensamientos
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Tras reagruparnos con los coches en Fuente Grande - Alfacar (Granada), iniciamos el ascenso por la carretera de la Alfaguara

LINILLOS y PEÑÓN BERMEJO

Sin ir muy lejos, realizamos hoy esta breve marcha como introducción y tapa de esta nueva temporada de senderismo, 2007-2008, y que el Club Senderista El Bastón abre oficialmente como puntos suspensivos de su programa.
Concretamente la denominada “Linillos y Peñón Bermejo”, y que nos introduce en pleno Parque Natural de la Sierra de Huétor.
Parque Natural considerado como tal en 1.989 y que se encuentra en el centro geográfico de la Provincia de Granada, al Noreste de su capital. Su superficie, de unas 12.128 ha., alberga 7 municipios con una población estimada de más de 10.000 habitantes.
La cercanía pues apuntada sobre la ciudad de Granada (aproximadamente de unos 10 km.), junto con la abundante vegetación (principalmente formada en bosque por encinares, quejigales, rebollares, sabinares y pinares con bosquetes de roble y arce; sumándose la abundancia de plantas aromáticas, y acompañada incluso con endemismos norteafricanos, ibéricos, béticos, y locales tan importantes en su flora, sirviendo ejemplos tan naturales y singulares como la Centaurea funkii, Cotoneaster granatensis, Centaurea montícola, Evax nevadensis, Adonis vernalis var.granatensis, Crocus nevadensis; así como de su fauna ( las protegidas del águila y gato montés, la abundante población de cabra montés, ejemplares de jabalí y otros carnívoros, roedores, pájaros y resto de aves rapaces; destacando, cómo no, la endémica mariposa Lysandra bellargus ssp alfacariensis entre otras ); la diversidad de ambientes (fuertes umbrías y solanas); la relativa altitud (entre 1.100 y 1.900 m.); las inmejorables vistas (balcón de la Vega, Sierra Nevada, Sierras Norte y Sur de la provincia…), hacen de éste un centro de visita obligado para respirar “in situ” de su encanto. Para aprender caminando sobre la Naturaleza y que aquí tenemos tan a mano. Paisaje que no deja de sorprendernos por su marcado aspecto y acento montañoso, lleno de elevaciones, barrancos, calares, cuevas, roquedos y arroyos, debido todo a la morfología caliza de su terrero. Aunque lamentablemente, y debido a la sequía que padecemos y que llevamos como a rastras por estas latitudes, hoy no estaba vestido naturalmente con sus mejores galas.
Y volviendo ya sobre nuestra ruta decir que, bajo este itinerario no muy transitado, visitaremos puntos tan interesantes como el Barranco Bermejo, la Sierra de Cogollos y el Valle de Carialfaquí.
La salida la realizamos, unos desde Albolote (Granada) y otros desde Fuente Grande (Alfacar), en coche naturalmente, ascendiendo por la no hace mucho carretera renovada en su asfalto y ensanchada hasta el primer cruce y mirador con el que nos topamos. De este sorprendente balcón oteador, en donde se denomina toda la Vega de Granada y sierras circundantes en un ángulo de 180º de Este a Oeste, ascendemos, tomando la carretera ahora de la derecha; y que conduce, en pocos kilómetros como hasta el cielo raso, hacia el Campamento de la Alfaguara.
Nosotros sin entrar en éste, y ya por camino carretero, libres de asfalto, a polvo abierto y con el nivel a cero, continuamos todo hacia delante por el denominado Llano del Fraile.
Una vez pasado éste, nos encontraremos con el siguiente cruce de caminos. El de la derecha, cerrado al paso por una cadena para los vehículos, desciende hasta la Fuente de la Teja; el de la izquierda, y por el que nosotros nos adentramos a través de un frondoso pinar (dejando en sus comienzos el Cerro del Púlpito a nuestra derecha), hasta nuestro destino motorizado: el inicio del carril que desciende hasta el cortijo de Carialfaquí ( a unos 9,2 Km. de Fuente Grande), también cerrado al paso por una cadena y lugar en donde dejamos estacionados los vehículos.
Así que fuera mochilas, bastones y chinos de la playa (por si alguno quedaba aún en el inventario), continuamos a pie por el camino carretero indicado – convertido en pista forestal a todos los efectos- con dirección a la zona de Las Mimbres.
A 900 m. aproximadamente del inicio de la marcha, tomamos una senda que parte a la izquierda, debidamente señalizada por un hito de madera, y que una vez rebasada la Acequia de Fardes, dejado atrás y a nuestra izquierda una alta torreta eléctrica, nos deposita al final sobre el carril que lleva hasta el Cortijo de Linillos.
Metros antes de llegar a las ruinas de éste último y frente a un gran pino, iniciamos una subida por vereda poco definida. Por encima de nuestras cabezas resalta el Calar de Haza Santa. Caminamos por una estrecha vaguada ahora ascendiendo en diagonal por la llamada Solana de Linillos entre numerosas aulagas, plantas aromáticas de mejorana y alhucema, así como de chaparros y majuelos.
Vamos ganando altura poco a poco y nos intriducimos en un espeso pinar compuesto de hermosos ejemplares de pinos Laricios y Pinaster. Pasadas varias barranqueras pronto nos encontramos sobre el Collado de Linillos, desde dónde nos deleitamos con una amplia panorámica del Barranco Bermejo y del Calar de Haza Santa.
Desde este punto tomamos la vereda que desciende para atravesar una pequeña vaguada sobre un dique de piedra, punto y paso sobre el seco cauce del río o arroyo Bermejo, para dirigirnos hacia el frondoso pinar (de pino pinaster) que tenemos delante, con las primeras impresiones ya del enorme Peñón de la Mata.
Al poco la senda se divide en dos, rechazando la de la izquierda que se dirige a los Cortijos de la Humosa y de Carialfaquí, para continuar por la de la derecha que un corto ascenso nos lleva al Collado de Hoyos de Justicia, divisoria de vertientes sobre la Sierra de Cogollos.
Desde aquí proseguimos con la caminata tomando una senda a la izquierda para aproximarnos a la base del Peñón de la Higuera que rodearemos por su vertiente más soleada, quedando el mogote a la derecha.
Desde esta situación tan privilegiada podemos otear a nuestra derecha el Cortijo de los Asperones y el Calar de Cogollos; a nuestra izquierda el Cerro Tamboril, la Sierra de la Yedra y Sierra Nevada como de estampa y un poco clara; a nuestras espaldas, y dejados atrás, el curioso Peñón del Jorobado y el Calar de Haza Santa.
Continuando por esta divisoria nos dirigimos ahora en descenso hacia el Collado de San Agustín por un piso rocoso y en compañía de abundante vegetación de encinas, aulagas, chaparros, alhucema y romero.
Situados ya en el Collado de San Agustín, desde éste vemos que parte una vereda que asciende a la cumbre del Peñón de la Mata (1.668 m.a.) y al que por el horario establecido se decide hoy no subir, ya que hubiese alargado en bastante la programación de la marcha.
Girando a la izquierda, ahora lo hacemos en un marcado descenso como a "bosque a través" entre chaparros y aulagas observando innumerables restos de cartuchos de caza, que afean el paraje por cierto, hasta dar con el carril que nos conduce, girando a la izquierda, hacia el Cortijo de la Higuera, actualmente en ruinas.
Desde este punto parte una amplia senda que nosotros tomamos por su parte derecha y que pasando por la base del Peñón Bermejo (1.342 m), nos conduce al rato, hasta el Arroyo Bermejo y en seguida hasta las proximidades del Cortijo de Carialfaquí, en su costado Norte.
Una vez en este punto tomamos una amplia senda a la izquierda y en ascenso, flanqueada de espesos zarzales y que nosotros asaltamos, con todo el respeto que se merecen, para degustar de su esquisitos frutos silvestres. Se trata naturalmente de la zarzamora (Rubus fructicosus).
Al poco, si tomamos una estrecha vereda a la izquierda, podemos visitar Fuente Prieta; aunque decir tiene que se encuentra en un estado de abandono más que lamentable tanto su nacimiento como sus alrededores (resto de tuberías, cascajo...)
Así que, volviendo sobre nuestros pasos, continuamos por esta amplia senda que siguiéndola, al poco, desemboca en un cortafuegos; en el que, a su derecha existe un enorme y frondoso pino del que parte ahora otro nuevo carril.
Progresivamente vamos ascendiendo por este ancho carril, que una vez cruzadas dos barranqueras, se convierte al final en estrecha y empinada vereda, para bifurcarse a continuación en dos. Nosotros tomamos la de la izquierda, denominada Cuesta Faterial, y que nos lleva hasta el carril que asciende desde el Cortijo de Carialfaquí.
Tras una breve parada para reagruparnos, los últimos metros de la caminata: traspasar la cadena, y allí estaban nuestros polvorientos vehículos. Todo un lujazo!
Punto y final de esta corta, aunque calurosa marcha (aminorada por "el nublaillo" que nos hizo de sombrero), dadas naturalmente las fechas en las que nos encontramos; y que nos ha servido a modo de desintoxicación ambiental, desagüe de todas esas “rubias” que nos han entrado por entre las vacaciones del verano y que poco a poco habrá que ir retirando de nuestra silueta humana. Sirviendo además, y como provecho añadido y sin que se entere Hacienda, de haber contemplando unas vistas diferentes del Peñón de la Mata, y de esta zona de la Alfaguara que está un tanto olvidada.
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-Accesos: Desde Albolote(Granada), hasta Fuente Grande (Alfacar) - para reagruparnos todos – salimos desde aquí- en nuestros vehículos por la carretera de ascenso a la Alfaguara hasta llegar al cruce con el carril que desciende al Cortijo de Carialfaquí. Unos 19 km. aprox.
-Itinerario: Cruce del Cortijo de Carialfaquí con la pista que lleva a Las Mimbres. Pista Central. A 900 m., senda a la izquierda junto a la Acequia de Fardes. Torreta eléctrica. Carril. Cortijo Linillos. Senda a la izquierda. Collado de Linillos, Barranco Bermejo, senda entre barranco y pinar. Pinar. Bifurcación de veredas. Collado de Hoyos de Justicia, Peñón de la Higuera, Collado de San Agustín. Vaguada y vereda a la izquierda (entre pinos). Ruinas del Cortijo de la Higuera. Carril. Peñón Bermejo, Arroyo Bermejo. Cortijo de Carialfaquí. Bifurcación. Fuente Prieta. Cortafuegos, Senda, Cuesta Faterial, Carril de Carialfaquí. Cadena y aparcamiento de los coches junto a la Pista central en el cruce indicado de la salida.
- Nº de Participantes: 26 del Club Senderista El Bastón
-Dificultad: Baja
-Duración: 4 horas
-Distancia recorrida: unos 15 km.aprox.
-Trayecto: circular
-Desnivel acumulado: 300 m.
- Agua: Fuente Prieta. Aunque, por el lamentable estado en que se encuentra, se recomienda llevar.